domingo, 28 de noviembre de 2010

Down. Deep.

Si te quieren, que te quieran. Si te odian, pues que te odien. Te es lo mismo. Tu indiferencia es lo máximo que vas a dar a esos que te desprecian. A todos los que te miran por encima del hombro, sostén su mirada, desafíalos hasta que la bajen. Hazles sentir tu asco, tu odio hacia ellos. Que sientan el desprecio que despiertan en ti. Créete el rey del mundo, y nadie será capaz de destronarte. Busca a los que son como tú. Destroza a esos que se pongan en tu camino como un obstáculo. Son sólo piezas inútiles en tu vida. Y a los que se peguen a ti como si fueras un salvavidas, esos que se humillan al extremo por recibir una mirada de aprobación, que son como un perro faldero, utilízalos. No tengas escrúpulos. Son piezas. Sólo piezas.

Y por último, cuida tus sentimientos. Que no los muestres no significa que no los tengas. Ignóralos. No te apegues a nadie. No dejes que nadie penetre tu coraza. Porque en el momento en el que lo hagas, será tu perdición. Se vendrá todo abajo. Tu universo de frialdad caerá al mismo tiempo que tú a sus pies. Y entonces estarás roto en mil pedazos.

No dejes que eso suceda.

No pienses. Actúa.

Hace mucho que no te paras a pensar. Lo sabes. Porque tienes miedo. Miedo de que vuelvas a caer en tu mismo error de siempre. Resulta mucho más fácil no pensar, sólo dejarse llevar por la situación. Que si te dicen algo, contestes lo que se espera de ti; que si te insinuan algo, respondas a esa insinuación de la misma manera. Porque sí. Porque lo que antes te suponía un problema, lo que suponía que bajaras la cabeza y te avergonzaras, esos escrúpulos que te habían inculcado ahora han dejado de estar ahí. No es que los hayas perdido. Es simplemente que ya no están. Y todo por pararte a pensar.

Por eso ahora respiras otro aire. Las cosas no tienen el sentido que tenían antes. Y te gusta. Y lo disfrutas. No quiere decir que por ello seas más feliz, pero no importa. Has llegado a la conclusión de que la felicidad no existe, así que vas a dejar de buscarla. Has decidido dejarte llevar. Disfruta de ello mientras puedas, porque nadie te ha prometido que, lo que antes te limitaba no vaya a volver. Pero prefieres vivir sin pensar en ello. No pienses. Sólo actúa

Life is life...

Hay días en los que de pronto cambian las cosas.
Se enciende una luz, y de pronto lo ves todo más claro.
Ves a esas personas, tantas a lo largo de tu vida.
Tantas que te han puteado y tantas que han sido un hombro donde llorar, tantas que han supuesto un antes y un después en tu vida, tantas que no han significado nada...
Y comprendes.
Comprendes que todo pasa, que nada es tan importante como la gente que viene y va, porque nunca sabes si ese extraño que se te ha cruzado en la calle será algún día alguien importante para ti, tanto como para volver del revés tu universo, tanto como para cambiar tu manera de ver las cosas, tanto como para conocer el odio, o como para hacerte recordar lo que es el amor aunque ya lo tenías todo por perdido.
Y entonces entiendes la importancia de estar con los que te importan, de demostrarles lo que les quieres, porque son ellos los que hacen lo mismo contigo.
Y tal vez, sólo tal vez, algún día te acordaras de esa persona, en ese sitio, en ese momento...
Que te hizo pensar.
Que te hizo sentir.
Que te hizo ser como finalmente eres.
Y entonces piensas que si no hubiera sido por esa persona, no estarías donde estás.
Y piensas en agradecerselo, pero luego no lo haces.
Por vergüenza.
Por miedo.
Miedo a no reconocer lo mismo en el otro.
Miedo a que banalice algo que para tí es tan importante.
Miedo a que te hagan daño.
Y te vuelves a encerrar en tí mismo.
Al fin y al cabo, no importa.
Lo único que nunca nos falla es nosotros mismos.

Walking...

Paseas por las calles de esa ciudad, y te detienes a pensar. Ves a la gente pasando a tu alrededor, tan ocupada en pensar en sí mismas que no son capaces de apreciar la belleza que les rodea. Y es que en las ciudades, aunque cueste encontrarla, también se esconde esa sensación de felicidad completa, de tranquilidad. El problema es que si caminas deprisa no la encuentras. Así que echas a andar otra vez, pero de manera diferente. Esta vez no tienes prisa por llegar a tu destino, esta vez te pararás en cada momento en el que veas algo que te llene, en cada soplo de brisa que te revuelva el pelo, que te haga sentir que estás VIVO. No tienes más preocupaciones que encontrar ese trocito de ti que se perdió en alguno de tus paseos en los que tan deprisa ibas para alcanzar tu meta. Y es que por fin has comprendido que lo que importa no es vivirlo todo, sino vivir cada momento como si fuera el último, el único.

Wolves.

Un viejo cherokee estaba hablándole a sus nietos sobre la vida.

Les dijo "Hay una batalla teniendo lugar en mi interior... es una pelea terrible entre dos lobos. Un lobo representa el miedo, la ira, la envidia, la pena, el arrepentimiento, la avaricia, la arrogancia, la culpa, el resentimiento, la inferioridad, las mentiras, el falso orgullo, la superioridad y el ego.
El otro lobo es la alegría, la paz, el amor, la esperanza, el compartir, la serenidad, la humildad, la amabilidad, la benevolencia, la amistad, la generosidad, la verdad y la fe."

Miró a los niños y les dijo: "Esa misma lucha está teniendo lugar en vuestro interior y en el de cualquier persona que viva."

Los niños se quedaron pensando un momento y uno de los nietos le preguntó al abuelo "¿Y cual de los dos lobos ganará?"

Y el anciano cherokee respondió: "Ganará el lobo al que más alimentes."

domingo, 19 de septiembre de 2010

Cierra los ojos, dime qué ves.

Ya irás saliendo de donde estés.

jueves, 16 de septiembre de 2010

:D

Cuando la vida te sonríe, es porque te pedirá algo a cambio...

sábado, 4 de septiembre de 2010

Aire.

Paseas por las calles de esa ciudad, y te detienes a pensar. Ves a la gente pasando a tu alrededor, tan ocupada en pensar en sí mismas que no son capaces de apreciar la belleza que les rodea. Y es que en las ciudades, aunque cueste encontrarla, también se esconde esa sensación de felicidad completa, de tranquilidad. El problema es que si caminas deprisa no la encuentras. Así que echas a andar otra vez, pero de manera diferente. Esta vez no tienes prisa por llegar a tu destino, esta vez te pararás en cada momento en el que veas algo que te llene, en cada soplo de brisa que te revuelva el pelo, que te haga sentir que estás VIVO. No tienes más preocupaciones que encontrar ese trocito de ti que se perdió en alguno de tus paseos en los que tan deprisa ibas para alcanzar tu meta. Y es que por fin has comprendido que lo que importa no es vivirlo todo, sino vivir cada momento como si fuera el último, el único.

sábado, 22 de mayo de 2010

Flyin' high

Ella es feliz. Se le ve en la cara. No necesita NADA ni NADIE para serlo. Aprendió a volar a base de caerse desde muy alto. Aprendió cómo correr a base de tropezarse. Y también aprendió que a veces, ir despacio, hace el camino mucho más llevadero. Por eso ahora es feliz. Porque después de muchos años de práctica, consiguió comprender que el secreto del éxito no reside en que los demás te asciendan, sino en el esfuerzo que tú pones para conseguirlo; comprendió que por mucho que subas, siempre hay alguien dispuesto a hacer de lastre. Y entendió, por fin, que lo mejor es llevar las cosas con una sonrisa. Porque como dijo alguien muy sabio, "no llores porque ya se terminó, sonríe porque sucedió".

miércoles, 14 de abril de 2010

Canicas.

Dónde quedan los días en los que era tan fácil ser feliz, en los que con un simple "¡tú la llevas!" teníamos con qué entretenernos para un buen rato... Esos días en los que un "le tengo, no le tengo" era todo lo que nos preocupaba, en los que cuando nos gustaba alguien se arreglaba con un "oye, queee... me gustas". Esos días en los que una sonrisa era todo lo que mostraba nuestra cara, porque éramos tan felices que encontrarnos una canica en el suelo era motivo de estar dando saltos toda la mañana, y porque no teníamos consciencia de lo complicada resultaba la vida de los mayores. Quisiera saber dónde queda todo eso, y dónde puedo encontrarlo de nuevo. Necesito volver a ser así de feliz. Regálame una canica, porque quiero tener algo importante de lo que realmente tener que preocuparme.

miércoles, 7 de abril de 2010

El decir adiós

Que poco nos gustan las despedidas. Y que amargas son las lágrimas que se te caen cuando sabes que es un adiós para siempre. Es un día gris, tanto en la ciudad como dentro de mí. Te he dicho adiós, a ti y a todo lo que me recuerda que te quise, y por ello me están haciendo preguntas, y me piden que vuelva con la gente que tan extraña a ellos me hace sentir. No sé hasta cuando va a ser esto, ni si es para siempre, pero mientras tanto me limitaré a olvidarte, que es lo mejor que puedo hacer. Porque nadie merece que me sienta así, ni siquiera tú.

domingo, 4 de abril de 2010

...

Él no es consciente de los cambios que se producen en ella cada vez que aparece cuando ella no lo espera. No se da cuenta de que sube el color a sus mejillas, que sonríe de forma distinta, que sus ojos se iluminan como si tuvieran luz propia. Y sin embargo, ella lo sufre. Sufre su indeferencia, su poca sensibilidad, le duele cada comentario que hace en tono borde, cada vez que le llama para preguntarle algo o simplemente para hablar con ella y le cuelga a los dos minutos con alguna excusa, sin que le de tiempo a despedirse. Ella le quiere, él no se da cuenta. Y ahora que es cuando más necesita que la quieran, lo aguanta con una sonrisa. Aunque lo pase mal. Y se siente mal consigo misma por ser tan egoísta de ponerse a llorar cuando se entera de que su mejor amiga está saliendo con el chico que le gustaba. Es tan simple que no puede dejar de preguntarse "¿por qué ella sí, y yo no?". Y es entonces cuando se da asco a sí misma. No se puede ser así de egoísta.

lunes, 22 de marzo de 2010

Plof

¿Sabes? Es una de esas veces en las que de pronto haces plof, y te vienes abajo. Todo lo que tienes pasa a estar en un segundo plano, porque aunque parezca que está todo bien, que tienes todo lo que podrías desear, todavía hay algo que te falta. Es algo pequeñito, como un trocito de tí que no sabes dónde lo has puesto, y todo porque has tenido una conversación que puede dar lugar a malentendidos, o porque alguien te ha mirado y entonces has entendido que tus ilusiones son sólo eso, sueños que te sirven para vivir en tu propia dimensión de la realidad que es, al fin y al cabo, una mentira. Pero si eres capaz de ser feliz así, entonces perfecto. El caso está en mantener esa realidad paralela en equilibrio con el mundo real. Y cuando tu mundo se viene abajo, tú caes con él.

domingo, 21 de marzo de 2010

Ya no.

Me prometí a mí misma no volver a llorar por un tío, que no iba a volver a derramar ni una sola lágrima por alguien que no se lo merezca, pero veo que no sé cumplir las promesas que me hago a mí misma... ¿Sabes qué es lo que más me fastidia? Que hubiera llegado a hacerme creer que tenía la más mínima oportunidad. ¿Sabes qué es lo que me pasa? Que me duele pensar que te he llegado a querer tanto. No volveré a cometer ese mismo error. Porque no quiero volver a verte, y no quiero volver a saber nada de ti; procuraré borrar tu número de teléfono, de móvil, tu tuenti, tu correo, tu todo. Tal vez así acabe por olvidarte, y olvidar cómo haces que me sienta. Porque ningún hombre se merece que una mujer llore por él, y tú no vas a ser la excepción.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Siempre quedará mañana..

Y la esperanza será lo último que pierda. Te echo de menos, vale, pero pienso aguantarme, no pienso dejar que eso se me note, aunque tus primos ya se han dado cuenta mucho antes que tú... Pero si no te das cuenta tú, me es suficiente. Porque no quiero que sepas lo que siento porque es imposible que no pienses raro de mi. Así que por el momento será el único secreto que intentaré guardar y que no lo sepas. Pero aún así, quiero que sepas algo: quiero verte amanecer y anochecer, quiero pasar hasta el último minuto a tu lado, quiero ver cómo me sonríes... Y ¿quieres saber cuál es el sueño que me mantiene con esperanza por ahora? Oírte decir "Escucha, que tengo que decirte algo... te quiero"

sábado, 13 de marzo de 2010

Tú y solo tú

¡Te he llamado! Tú no tienes ni idea de lo mucho que me ha costado, pero por fin me he atrevido. Y desde luego que lo pienso repetir, porque merece la pena oír tu voz al otro lado y saber que estás pendiente de hacerme caso y ver qué es lo que se me ocurre decir; aunque las conversaciones sean lo más absurdo del mundo, porque hemos hablado de la Sirenita, de Blancanieves, de Winnie the Pooh, de que los príncipes de Disney parecen todos maricas, de que soy una amargada que no juega a lo de "¡chispa!"(que por cierto, es mentira ¬¬) En fin, que hemos contado un poco de todo. También de cómo te sientes desde que aparecimos las montañeras de por medio, de cómo echas de menos ser el jefe... Pero te prometo que haré que vengas a las reuniones, que te sientas como en casa, que vuelva a ser como antes aunque no sepa cómo ni cuándo hacerlo... Porque te quiero, y quiero que en cada oportunidad que se me presente de disfrutar de un rato contigo pueda estar ahí y verte sonreír.

viernes, 12 de marzo de 2010

Hoy te he echado de menos. He echado de menos tu sonrisa, el oírte reír con mis paridas y el hacer yo lo mismo de las tuyas. He echado de menos esos ojos que tanto te brillan cuando te estás muriendo de la risa, la sensación de estar cerca de ti y los besos de hola y adiós, que aunque sean una formalidad, significan mucho para mi, por ser el único momento en el que te puedo dar un beso porque tengo una excusa. Y he echado de menos el roce de tu pierna contra la mía en la reunión, tus preguntas absurdas sobre tu chaqueta, tus afirmaciones que son tan incoherentes y a la vez tienen tanta razón. ¿Será que me he vuelto a enamorar? No lo sé. Pero me gustaría haberte visto hoy, y poder vivir por siempre en esos ojos que tienen tanta luz propia...

jueves, 11 de marzo de 2010

Te quiero

Te quiero. Te quiero con toda mi alma. Te echo de menos cada segundo que pasa. Muero por tener otra oportunidad de verte. Me da un vuelco el corazón cada vez que creo que te veo entre la gente... Pero tú eso no lo sabes. Sólo piensas que es muy fácil hacerme reír, que me caes muy bien, y punto. Pero si fueras capaz de ver un poco más allá, te darías cuenta de que esa convivencia en Salamanca resultó ser, a la larga, mucho más que tres días de risas con la gente de la Congre. Entonces yo pensé que era sólo que me hacías gracia... pero cuando me dijiste que faltabas a la Javierada, algo de mi ilusión se perdió en ese momento. Pero tú no lo sabes. Y no creo que lo llegues a saber nunca. Lo peor es que hasta gente con la que no me hablo, se ha dado cuenta de ello.

jueves, 25 de febrero de 2010

Loove

Amor... La mayor complicación del mundo mundial... Nunca tienes muy claro cómo te tienes que sentir, es algo que no se puede explicar... Y por eso mismo es el sentimiento más difícil de encasillar, porque no lo puedes expresar con palabras. Es besar una nube, pasarte el día comiendo chocolate, tirarte desde un séptimo piso y sobrevivir para contarlo; es la sonrisa que te saca de tu sensación de que el mundo se te viene encima, la caricia que hace que te sientas calentita aunque haga menos treinta en la calle... En definitiva, es algo que hace que tenga sentido un lunes por la mañana antes de ir al cole, cuando te suena el despertador y en vez de pensar "buufff lunes... quiero que sea viernes" te dices a ti misma "¡Por fin, lunes!"

miércoles, 24 de febrero de 2010

Después de la tempestad..

Después de la tempestad siempre viene la calma, ¿no? Entonces... ¿por qué tengo la sensación de que esta calma va a ser pasajera? Tengo unas 8 horas antes de volver a adentrarme en los peligros que entraña la peor de las turbulencias de este mar oscuro e impenetrable que es mi día a día, y como buena y experimentada marinera que soy, tras unos cuantos años de enfrentarme a este tipo de tempestades, estoy dispuesta a sobrevivir una vez más, aunque esto me suponga salir de ella con algo más de agua salada corriendo por mis mejillas. No importa. Si en el mar predomina la ley del más fuerte, no seré yo quien desobedezca una ley tan antigua. Estoy dispuesta a plantarles cara a todas las bestias que encierran sus abismos. Y sobrevivir para contarlo. Pero afortunadamente, me encuentro en un puerto cubierto y en calma... hasta que toque el timbre que indica el final de las clases. Entonces es cuando no tendré más opciones que enfrentarme al inmenso ciclón que se acerca por el horizonte.

lunes, 22 de febrero de 2010

Reflexiones de una tarde gris

Me encantaría saber por qué me resulta tan difícil, por qué todavía no he encontrado a nadie que sea de esa manera, por qué no soy capaz de enamorarme como lo hacía antes, porque sabe Dios lo fácil que me resultaba; quiero poder QUERER a alguien más allá de lo que piensen o digan, quiero redescubrir lo que es que se me desboque el corazón cuando oiga sonar el teléfono de casa, emocionarme porque me den una perdida que significa mucho más de lo que parece; quiero estar pendiente cada segundo de comprobar los mensajes que me llegan al móvil porque me han prometido mandar uno en cuanto tengan tiempo... Pero mientras esto no ocurra, sólo me queda esperar. Al fin y al cabo, si la Paciencia es madre de la Ciencia, bien puede serlo de otras cosas algo más banales pero no por ello menos necesarias. Y también puede ser que tanto pensar en mí misma no me deje ver con claridad lo que hay a mi alrededor...

miércoles, 17 de febrero de 2010

De lo que pudo ser, no fue y no es posible que sea.

Y una vez más comenzamos a jugar... No se sabe quién es el cazador y quién el cazado... Y quizá no debería seguir con esta tontería, con este absurdo... Pero ¿quieres saber una cosa? Me gusta. Será por mi absurdo afán de protagonismo... O porque me encanta tener tu atención para mi solita. En cualquiera de los casos, no sé cómo terminará esto...

domingo, 14 de febrero de 2010

El día de los enamorados

Hoy es 14 de febrero. Dicen que es el "día de los enamorados", nos convencen para que regalemos algo a esa persona tan especial, nos cuentas milongas televisivas de "regálale la marca cuchuflito, nada puede hacerle más ilusión". Y para variar, como buenos consumidores que somos, les hacemos caso. Y se nos queda cara de gilipuertas cuando nos miran con una sonrisa forzada y nos dicen lo mucho que les ha gustado nuestro "detallito". ¿Y todo por qué? Porque en esta fantástica sociedad consumista del siglo XXI, en la que no existen valores que de verdad sirvan para algo, nos han amaestrado a todos para creer en fiestas como ésta, en la que se supone que hay que demostrar lo mucho que quieres a alguien comprándole algo, cualquier cosa, que da lo mismo. Si de verdad tuviéramos la menor idea de lo que es el amor como solía ser antes, nos daríamos cuenta de que basta con una sonrisa, un "te quiero", o un simple beso para demostrar todo lo que sentimos. Pero no sólo en el "día de los enamorados", sino día a día, con la entrega de lo que más nos cuesta, que no es un perfume de la marca tururú, o un reloj de la marca tralalá... Es la dedicación de unos minutos de tu TIEMPO.

sábado, 13 de febrero de 2010

Amistad

Es el mayor regalo que te pueden hacer, el mayor tesoro que puedes encontrar, la mayor alegría que te puedes llevar, y la experiencia más gratificante del mundo. Es la forma de amor más pura, más transparente, en la que das todo por el otro, sufres, ríes, lloras, y sientes lo que siente él. Es la prueba más grande de confianza que se puede pedir... Pero a la vez es el mayor y más duro reto de lealtad, comprensión y paciencia que se le puede pedir a un ser humano. Y es por eso por lo que se vuelve la aventura más grande de tu vida, porque nunca sabes qué depara el mañana, pero tampoco te importa, porque tienes al otro a tu lado, y sabes que sea lo que sea lo que suceda, te caigas, te tropieces o te pierdas, va a estar contigo, para levantarte del suelo, para encontrarte cuando te extravíes, o para darte un abrazo cuando todo se te venga encima. Porque en una amistad, las cosas se sobreentienden, y no es necesario hablar para comunicar los sentimientos que las palabras no pueden expresar.

domingo, 7 de febrero de 2010

C

No he podido dejar de preguntarme por qué; por qué no ves que lo que estás haciendo no está bien, por qué no te das cuenta de que no puede acabar de otra manera que no sea mal, por qué no haces el esfuerzo de darle la espalda a todo esto que estás haciendo. Dices que no soy la primera en decírtelo, y te aseguro, desde ya que no voy a ser la última en hacerlo. Y seguiré intentando que lo entiendas, aunque me canse de explicártelo, porque me importas tanto como para echarme a llorar cuando me lo contaste, aunque te cueste creerlo; porque me das lástima, porque aún no has tenido una relación en la que solo importe lo mucho que quieres a esa persona y no lo que hagas con ella. Y de verdad que lo siento, porque si no lo has vivido y ya estás haciendo las cosas así, por muy duro que suene, no creo que nunca llegues a disfrutarlo.

sábado, 6 de febrero de 2010

Mamá

La admiro, no lo puedo negar. Es la mujer más sensata, más fuerte, y la que mejor me entiende. Pero a la vez es con la que más enganches tengo, a la que más me cuesta comprender, la persona con la que más discuto, a quien más me cuesta pedir perdón, reconocer que tiene razón, y es a quien menos demuestro lo mucho que la quiero. Nunca me falla cuando todos los demás lo hacen; si me tropiezo, me ayuda a levantarme en lugar de pisotearme como lo haría el resto; si me pierdo, deja encendida una luz para que me encuentre a mi misma. Me ha regañado, dado azotes cuando era pequeña, me ha sonreído, se ha reído conmigo y no de mi, ha estado siempre a mi lado aunque yo creyera estar sola. Y a pesar de las muchas veces que la he decepcionado, sulfurado, enfadado, chinchado, contestado mal, y todas esas cosas que todos hacemos todos alguna vez en la vida, ella no me ha dado la espalda, sigue ahí, encantada de darme un abrazo, de felicitarme cuando hago las cosas bien, de alegrarme el día cuando estoy mustia o de escuchar mis problemas, y es ahí cuando me doy cuenta de lo mucho que te quiero, mamá.

viernes, 5 de febrero de 2010

CM

Quería que leyeras esto, porque después de la discusión de ayer necesitaba decirte lo más importante de todo esto:


En el rincón más oscuro de tu conciencia, en ese lugar que sólo conocemos tu y yo, en el momento de mayor desesperación, en la quietud que se respira cuando el mundo duerme, en el bullicio de un baile, en el rato de hablar por teléfono, sea donde sea, allí estaré yo. Podrás contar conmigo cuando quieras y para lo que quieras, con la seguridad de que no voy a fallarte, de que mis sentimientos son los más firmes, que nuestra amistad es la más fuerte, con la certeza de que juntas somos invencibles, de que NADA nos puede separar, y con la tranquilidad de que ni un millón de fallos podrán hacer que esto cambie. Aunque eso nunca significará que apruebe lo que estás haciendo.

domingo, 31 de enero de 2010

Las calles

Ella corre, camina, anda, vuela sobre las calles que conoce desde su niñez; disfruta cada paso, el golpeteo continuado que producen sus tacones, cada olor que esa ciudad desprende y que tan bien conoce desde niña. Ríe, llora, desespera, entristece, disfruta, respira... en definitiva, vive en cada centímetro de calle que va dejando atrás. Deja que sus pasos la guíen a lugares en los que nunca ha estado antes, saborea cada segundo que pasa caminando por entre los callejones que la dirigen, aunque nunca sabe con acierto a dónde le llevan... Tal vez hacia un antiguo palacio, una oscura y diminuta tienda, un mercado, una casa en ruinas... Entonces se detiene y paladea cada detalle, cada olor y cada sonido, y se aleja de allí, dejando tras de sí el repiqueteo de los tacones y el suave aroma de su perfume, que se desvanecen sin dejar constancia de su presencia, y tal como sucede con ella, desaparece, se esfuma, y es como si nunca hubiera estado allí.

lunes, 4 de enero de 2010

Él

Es un gran tipo, uno de los mejores, no cabe duda... Inteligente, divertido, guapo, simpático... Cuando le conoces es desconfiado, será porque es uno de esos hombres que temen enamorarse... Y antes de que quieras reconocerlo, caes a sus pies, rendida a sus encantos como si fueras una niña pequeña... pero lo peor es que sabes que no puedes evitarlo... Y entonces comienza tu lucha interna, porque sabes que él no quiere nada de ti, que no te ve de distinta manera que a las demás, que no dejas de ser una de tantas que han caído en sus redes... Y cuando te paras a reflexionar, con esa madurez que te caracteriza, te juras a ti misma que no serás una más de su colección particular... Y cuando por fin consigues olvidarle, de pronto aparece otro en tu vida, otro de los mejores, no cabe duda... Guapo, simpático, divertido, inteligente... Y podría continuar con la historia, pero ya sabes cómo termina.

domingo, 3 de enero de 2010

Llueve

Comienza un día de esos de color gris, viendo la lluvia empapando esta ciudad, y preguntándome cómo puede ser bonito un sitio así, tan lleno de gente, de tráfico, de ruido... de ese horrible ruido que muchas veces impide escuchar (escuchar, que no oír)... porque en el fondo, ésta es una ciudad llena de prisas, de agobios y de preocupaciones que muchas veces no nos dejan tiempo para estar con las personas a las que más falta les hace... y entonces es cuando me doy cuenta de que es sólo por los días de lluvia por lo que soporto esta ciudad... porque cuando está cubierta por una cortina de agua, el ruido desaparece, las calles se vacían de gente, y es posible quedarse en casa para disfrutar por unas horas de la compañía de todas esas personas que de verdad son importantes y a las que tan poca atención les prestamos en los días normales... y entonces pienso que debería llover más a menudo.