jueves, 25 de febrero de 2010

Loove

Amor... La mayor complicación del mundo mundial... Nunca tienes muy claro cómo te tienes que sentir, es algo que no se puede explicar... Y por eso mismo es el sentimiento más difícil de encasillar, porque no lo puedes expresar con palabras. Es besar una nube, pasarte el día comiendo chocolate, tirarte desde un séptimo piso y sobrevivir para contarlo; es la sonrisa que te saca de tu sensación de que el mundo se te viene encima, la caricia que hace que te sientas calentita aunque haga menos treinta en la calle... En definitiva, es algo que hace que tenga sentido un lunes por la mañana antes de ir al cole, cuando te suena el despertador y en vez de pensar "buufff lunes... quiero que sea viernes" te dices a ti misma "¡Por fin, lunes!"

miércoles, 24 de febrero de 2010

Después de la tempestad..

Después de la tempestad siempre viene la calma, ¿no? Entonces... ¿por qué tengo la sensación de que esta calma va a ser pasajera? Tengo unas 8 horas antes de volver a adentrarme en los peligros que entraña la peor de las turbulencias de este mar oscuro e impenetrable que es mi día a día, y como buena y experimentada marinera que soy, tras unos cuantos años de enfrentarme a este tipo de tempestades, estoy dispuesta a sobrevivir una vez más, aunque esto me suponga salir de ella con algo más de agua salada corriendo por mis mejillas. No importa. Si en el mar predomina la ley del más fuerte, no seré yo quien desobedezca una ley tan antigua. Estoy dispuesta a plantarles cara a todas las bestias que encierran sus abismos. Y sobrevivir para contarlo. Pero afortunadamente, me encuentro en un puerto cubierto y en calma... hasta que toque el timbre que indica el final de las clases. Entonces es cuando no tendré más opciones que enfrentarme al inmenso ciclón que se acerca por el horizonte.

lunes, 22 de febrero de 2010

Reflexiones de una tarde gris

Me encantaría saber por qué me resulta tan difícil, por qué todavía no he encontrado a nadie que sea de esa manera, por qué no soy capaz de enamorarme como lo hacía antes, porque sabe Dios lo fácil que me resultaba; quiero poder QUERER a alguien más allá de lo que piensen o digan, quiero redescubrir lo que es que se me desboque el corazón cuando oiga sonar el teléfono de casa, emocionarme porque me den una perdida que significa mucho más de lo que parece; quiero estar pendiente cada segundo de comprobar los mensajes que me llegan al móvil porque me han prometido mandar uno en cuanto tengan tiempo... Pero mientras esto no ocurra, sólo me queda esperar. Al fin y al cabo, si la Paciencia es madre de la Ciencia, bien puede serlo de otras cosas algo más banales pero no por ello menos necesarias. Y también puede ser que tanto pensar en mí misma no me deje ver con claridad lo que hay a mi alrededor...

miércoles, 17 de febrero de 2010

De lo que pudo ser, no fue y no es posible que sea.

Y una vez más comenzamos a jugar... No se sabe quién es el cazador y quién el cazado... Y quizá no debería seguir con esta tontería, con este absurdo... Pero ¿quieres saber una cosa? Me gusta. Será por mi absurdo afán de protagonismo... O porque me encanta tener tu atención para mi solita. En cualquiera de los casos, no sé cómo terminará esto...

domingo, 14 de febrero de 2010

El día de los enamorados

Hoy es 14 de febrero. Dicen que es el "día de los enamorados", nos convencen para que regalemos algo a esa persona tan especial, nos cuentas milongas televisivas de "regálale la marca cuchuflito, nada puede hacerle más ilusión". Y para variar, como buenos consumidores que somos, les hacemos caso. Y se nos queda cara de gilipuertas cuando nos miran con una sonrisa forzada y nos dicen lo mucho que les ha gustado nuestro "detallito". ¿Y todo por qué? Porque en esta fantástica sociedad consumista del siglo XXI, en la que no existen valores que de verdad sirvan para algo, nos han amaestrado a todos para creer en fiestas como ésta, en la que se supone que hay que demostrar lo mucho que quieres a alguien comprándole algo, cualquier cosa, que da lo mismo. Si de verdad tuviéramos la menor idea de lo que es el amor como solía ser antes, nos daríamos cuenta de que basta con una sonrisa, un "te quiero", o un simple beso para demostrar todo lo que sentimos. Pero no sólo en el "día de los enamorados", sino día a día, con la entrega de lo que más nos cuesta, que no es un perfume de la marca tururú, o un reloj de la marca tralalá... Es la dedicación de unos minutos de tu TIEMPO.

sábado, 13 de febrero de 2010

Amistad

Es el mayor regalo que te pueden hacer, el mayor tesoro que puedes encontrar, la mayor alegría que te puedes llevar, y la experiencia más gratificante del mundo. Es la forma de amor más pura, más transparente, en la que das todo por el otro, sufres, ríes, lloras, y sientes lo que siente él. Es la prueba más grande de confianza que se puede pedir... Pero a la vez es el mayor y más duro reto de lealtad, comprensión y paciencia que se le puede pedir a un ser humano. Y es por eso por lo que se vuelve la aventura más grande de tu vida, porque nunca sabes qué depara el mañana, pero tampoco te importa, porque tienes al otro a tu lado, y sabes que sea lo que sea lo que suceda, te caigas, te tropieces o te pierdas, va a estar contigo, para levantarte del suelo, para encontrarte cuando te extravíes, o para darte un abrazo cuando todo se te venga encima. Porque en una amistad, las cosas se sobreentienden, y no es necesario hablar para comunicar los sentimientos que las palabras no pueden expresar.

domingo, 7 de febrero de 2010

C

No he podido dejar de preguntarme por qué; por qué no ves que lo que estás haciendo no está bien, por qué no te das cuenta de que no puede acabar de otra manera que no sea mal, por qué no haces el esfuerzo de darle la espalda a todo esto que estás haciendo. Dices que no soy la primera en decírtelo, y te aseguro, desde ya que no voy a ser la última en hacerlo. Y seguiré intentando que lo entiendas, aunque me canse de explicártelo, porque me importas tanto como para echarme a llorar cuando me lo contaste, aunque te cueste creerlo; porque me das lástima, porque aún no has tenido una relación en la que solo importe lo mucho que quieres a esa persona y no lo que hagas con ella. Y de verdad que lo siento, porque si no lo has vivido y ya estás haciendo las cosas así, por muy duro que suene, no creo que nunca llegues a disfrutarlo.

sábado, 6 de febrero de 2010

Mamá

La admiro, no lo puedo negar. Es la mujer más sensata, más fuerte, y la que mejor me entiende. Pero a la vez es con la que más enganches tengo, a la que más me cuesta comprender, la persona con la que más discuto, a quien más me cuesta pedir perdón, reconocer que tiene razón, y es a quien menos demuestro lo mucho que la quiero. Nunca me falla cuando todos los demás lo hacen; si me tropiezo, me ayuda a levantarme en lugar de pisotearme como lo haría el resto; si me pierdo, deja encendida una luz para que me encuentre a mi misma. Me ha regañado, dado azotes cuando era pequeña, me ha sonreído, se ha reído conmigo y no de mi, ha estado siempre a mi lado aunque yo creyera estar sola. Y a pesar de las muchas veces que la he decepcionado, sulfurado, enfadado, chinchado, contestado mal, y todas esas cosas que todos hacemos todos alguna vez en la vida, ella no me ha dado la espalda, sigue ahí, encantada de darme un abrazo, de felicitarme cuando hago las cosas bien, de alegrarme el día cuando estoy mustia o de escuchar mis problemas, y es ahí cuando me doy cuenta de lo mucho que te quiero, mamá.

viernes, 5 de febrero de 2010

CM

Quería que leyeras esto, porque después de la discusión de ayer necesitaba decirte lo más importante de todo esto:


En el rincón más oscuro de tu conciencia, en ese lugar que sólo conocemos tu y yo, en el momento de mayor desesperación, en la quietud que se respira cuando el mundo duerme, en el bullicio de un baile, en el rato de hablar por teléfono, sea donde sea, allí estaré yo. Podrás contar conmigo cuando quieras y para lo que quieras, con la seguridad de que no voy a fallarte, de que mis sentimientos son los más firmes, que nuestra amistad es la más fuerte, con la certeza de que juntas somos invencibles, de que NADA nos puede separar, y con la tranquilidad de que ni un millón de fallos podrán hacer que esto cambie. Aunque eso nunca significará que apruebe lo que estás haciendo.