lunes, 22 de marzo de 2010
Plof
¿Sabes? Es una de esas veces en las que de pronto haces plof, y te vienes abajo. Todo lo que tienes pasa a estar en un segundo plano, porque aunque parezca que está todo bien, que tienes todo lo que podrías desear, todavía hay algo que te falta. Es algo pequeñito, como un trocito de tí que no sabes dónde lo has puesto, y todo porque has tenido una conversación que puede dar lugar a malentendidos, o porque alguien te ha mirado y entonces has entendido que tus ilusiones son sólo eso, sueños que te sirven para vivir en tu propia dimensión de la realidad que es, al fin y al cabo, una mentira. Pero si eres capaz de ser feliz así, entonces perfecto. El caso está en mantener esa realidad paralela en equilibrio con el mundo real. Y cuando tu mundo se viene abajo, tú caes con él.
domingo, 21 de marzo de 2010
Ya no.
Me prometí a mí misma no volver a llorar por un tío, que no iba a volver a derramar ni una sola lágrima por alguien que no se lo merezca, pero veo que no sé cumplir las promesas que me hago a mí misma... ¿Sabes qué es lo que más me fastidia? Que hubiera llegado a hacerme creer que tenía la más mínima oportunidad. ¿Sabes qué es lo que me pasa? Que me duele pensar que te he llegado a querer tanto. No volveré a cometer ese mismo error. Porque no quiero volver a verte, y no quiero volver a saber nada de ti; procuraré borrar tu número de teléfono, de móvil, tu tuenti, tu correo, tu todo. Tal vez así acabe por olvidarte, y olvidar cómo haces que me sienta. Porque ningún hombre se merece que una mujer llore por él, y tú no vas a ser la excepción.
miércoles, 17 de marzo de 2010
Siempre quedará mañana..
Y la esperanza será lo último que pierda. Te echo de menos, vale, pero pienso aguantarme, no pienso dejar que eso se me note, aunque tus primos ya se han dado cuenta mucho antes que tú... Pero si no te das cuenta tú, me es suficiente. Porque no quiero que sepas lo que siento porque es imposible que no pienses raro de mi. Así que por el momento será el único secreto que intentaré guardar y que no lo sepas. Pero aún así, quiero que sepas algo: quiero verte amanecer y anochecer, quiero pasar hasta el último minuto a tu lado, quiero ver cómo me sonríes... Y ¿quieres saber cuál es el sueño que me mantiene con esperanza por ahora? Oírte decir "Escucha, que tengo que decirte algo... te quiero"
sábado, 13 de marzo de 2010
Tú y solo tú
¡Te he llamado! Tú no tienes ni idea de lo mucho que me ha costado, pero por fin me he atrevido. Y desde luego que lo pienso repetir, porque merece la pena oír tu voz al otro lado y saber que estás pendiente de hacerme caso y ver qué es lo que se me ocurre decir; aunque las conversaciones sean lo más absurdo del mundo, porque hemos hablado de la Sirenita, de Blancanieves, de Winnie the Pooh, de que los príncipes de Disney parecen todos maricas, de que soy una amargada que no juega a lo de "¡chispa!"(que por cierto, es mentira ¬¬) En fin, que hemos contado un poco de todo. También de cómo te sientes desde que aparecimos las montañeras de por medio, de cómo echas de menos ser el jefe... Pero te prometo que haré que vengas a las reuniones, que te sientas como en casa, que vuelva a ser como antes aunque no sepa cómo ni cuándo hacerlo... Porque te quiero, y quiero que en cada oportunidad que se me presente de disfrutar de un rato contigo pueda estar ahí y verte sonreír.
viernes, 12 de marzo de 2010
Tú
Hoy te he echado de menos. He echado de menos tu sonrisa, el oírte reír con mis paridas y el hacer yo lo mismo de las tuyas. He echado de menos esos ojos que tanto te brillan cuando te estás muriendo de la risa, la sensación de estar cerca de ti y los besos de hola y adiós, que aunque sean una formalidad, significan mucho para mi, por ser el único momento en el que te puedo dar un beso porque tengo una excusa. Y he echado de menos el roce de tu pierna contra la mía en la reunión, tus preguntas absurdas sobre tu chaqueta, tus afirmaciones que son tan incoherentes y a la vez tienen tanta razón. ¿Será que me he vuelto a enamorar? No lo sé. Pero me gustaría haberte visto hoy, y poder vivir por siempre en esos ojos que tienen tanta luz propia...
jueves, 11 de marzo de 2010
Te quiero
Te quiero. Te quiero con toda mi alma. Te echo de menos cada segundo que pasa. Muero por tener otra oportunidad de verte. Me da un vuelco el corazón cada vez que creo que te veo entre la gente... Pero tú eso no lo sabes. Sólo piensas que es muy fácil hacerme reír, que me caes muy bien, y punto. Pero si fueras capaz de ver un poco más allá, te darías cuenta de que esa convivencia en Salamanca resultó ser, a la larga, mucho más que tres días de risas con la gente de la Congre. Entonces yo pensé que era sólo que me hacías gracia... pero cuando me dijiste que faltabas a la Javierada, algo de mi ilusión se perdió en ese momento. Pero tú no lo sabes. Y no creo que lo llegues a saber nunca. Lo peor es que hasta gente con la que no me hablo, se ha dado cuenta de ello.
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