sábado, 13 de marzo de 2010

Tú y solo tú

¡Te he llamado! Tú no tienes ni idea de lo mucho que me ha costado, pero por fin me he atrevido. Y desde luego que lo pienso repetir, porque merece la pena oír tu voz al otro lado y saber que estás pendiente de hacerme caso y ver qué es lo que se me ocurre decir; aunque las conversaciones sean lo más absurdo del mundo, porque hemos hablado de la Sirenita, de Blancanieves, de Winnie the Pooh, de que los príncipes de Disney parecen todos maricas, de que soy una amargada que no juega a lo de "¡chispa!"(que por cierto, es mentira ¬¬) En fin, que hemos contado un poco de todo. También de cómo te sientes desde que aparecimos las montañeras de por medio, de cómo echas de menos ser el jefe... Pero te prometo que haré que vengas a las reuniones, que te sientas como en casa, que vuelva a ser como antes aunque no sepa cómo ni cuándo hacerlo... Porque te quiero, y quiero que en cada oportunidad que se me presente de disfrutar de un rato contigo pueda estar ahí y verte sonreír.

No hay comentarios:

Publicar un comentario