domingo, 3 de enero de 2010
Llueve
Comienza un día de esos de color gris, viendo la lluvia empapando esta ciudad, y preguntándome cómo puede ser bonito un sitio así, tan lleno de gente, de tráfico, de ruido... de ese horrible ruido que muchas veces impide escuchar (escuchar, que no oír)... porque en el fondo, ésta es una ciudad llena de prisas, de agobios y de preocupaciones que muchas veces no nos dejan tiempo para estar con las personas a las que más falta les hace... y entonces es cuando me doy cuenta de que es sólo por los días de lluvia por lo que soporto esta ciudad... porque cuando está cubierta por una cortina de agua, el ruido desaparece, las calles se vacían de gente, y es posible quedarse en casa para disfrutar por unas horas de la compañía de todas esas personas que de verdad son importantes y a las que tan poca atención les prestamos en los días normales... y entonces pienso que debería llover más a menudo.
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