miércoles, 14 de abril de 2010
Canicas.
Dónde quedan los días en los que era tan fácil ser feliz, en los que con un simple "¡tú la llevas!" teníamos con qué entretenernos para un buen rato... Esos días en los que un "le tengo, no le tengo" era todo lo que nos preocupaba, en los que cuando nos gustaba alguien se arreglaba con un "oye, queee... me gustas". Esos días en los que una sonrisa era todo lo que mostraba nuestra cara, porque éramos tan felices que encontrarnos una canica en el suelo era motivo de estar dando saltos toda la mañana, y porque no teníamos consciencia de lo complicada resultaba la vida de los mayores. Quisiera saber dónde queda todo eso, y dónde puedo encontrarlo de nuevo. Necesito volver a ser así de feliz. Regálame una canica, porque quiero tener algo importante de lo que realmente tener que preocuparme.
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